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martes, 7 de agosto de 2018

LUNES 6: "SAL Y SIEMBRA"

Llegamos al quinto día de campamento; una jornada reservada de forma muy especial para la celebración del perdón.

El lema del día, propuesto en la oración de la mañana, ha sido el de "Sal y siembra", y ha tenido como primera referencia la parábola del Hijo Pródigo. Se trataba de reflexionar sobre si hacemos oídos sordos a la voz de Dios, en qué situaciones y con qué consecuencias; y en sabernos amados por Él, que nos espera con los brazos abiertos.

El día, además, ha tenido una fuerte presencia de la naturaleza: los acampados, equipados con gorras, protector solar y cantimploras, se han embarcado en una ruta por los parajes que rodean el campamento, y que los ha llevado al espacio donde comerían los bocadillos preparados por el equipo de cocina, y donde tendría lugar la celebración penitencial. El campamento infantil ha disfrutado de una ruta que escondía hasta cuatro sobres con minijuegos para cada grupo, y los adolescentes se han embarcado en una marcha-rastreo para completar una importante misión: reunir las piedras del infinito perdidas y descifrar luego un mensaje secreto con una valiosa enseñanza.

El campamento, además, ha recibido la visita de Pepe León, Vicario Episcopal de Evangelización y Pastoral Juvenil, y  Luis Antonio Redondo, párroco de Talayuelas, que han acudido a los CDV18 para celebrar con los acampados la Fiesta del Perdón, que ha tenido como centro la parábola del Sembrador.

Mientras el campamento infantil ya estaba de vuelta en el recinto campamental, los adolescentes, que seguían en el paraje que era su destino en la ruta, han tenido que refugiarse de la lluvia, y esperar entre risas y canciones a ser conducidos en furgonetas de vuelta al campamento. La lluvia, sin embargo, ha quedado en una pequeña tormenta de verano, y ha permitido, después de la cena, que los acampados disfrutaran de la ya tradicional velada de estrellas.

Bajo el limpio cielo que solo puede encontrarse en plena naturaleza, se han echado en sus esterillas para contemplar las constelaciones, lal Vía Láctea y alguna que otra estrella fugaz, por estar cercana la fecha en que con más intensidad pueden observarse las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo propias de estos días de agosto.

El día ha terminado con un momento de oración, para luego, de nuevo en las cabañas, reponer fuerzas para los últimos días de campamento.














































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